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Caliari llegó pasada de peso, pero Lucindo la dominó y abrió UFC 333 con triunfo

Lucindo ganó por decisión unánime con tres tarjetas de 30–27. Sus derribos y el trabajo en la lona marcaron una pelea disputada en peso pactado por el incumplimiento de Caliari en la báscula.

Kevin Moreno ·

Iasmin Lucindo se cubre el rostro con los guantes tras vencer a Nicolle Caliari en UFC 333.
Lucindo dominó a Caliari y abrió UFC 333 con una victoria por decisión unánime, después de que su rival excediera el límite de peso. (Imagen creada con inteligencia artificial)

Iasmin Lucindo derrotó a Nicolle Caliari por decisión unánime, con tres tarjetas de 30–27, en la primera pelea de UFC 333. La brasileña impuso sus derribos y su trabajo en el suelo durante los tres asaltos del encuentro, celebrado este sábado 24 de octubre en Abu Dhabi. El combate se disputó en peso pactado después de que Caliari excediera el límite permitido para el peso paja, una circunstancia que no impidió que Lucindo controlara el desarrollo de la acción.

Lucindo respondió a las expectativas que la colocaban como favorita. Entre los pronósticos previos, MMA Fighting también había elegido a la brasileña como ganadora de este enfrentamiento. Dentro del octágono, la diferencia se construyó principalmente en el grappling: llevó a Caliari a la lona en repetidas ocasiones y limitó sus posibilidades de sostener una respuesta ofensiva.

Un derribo y un corte marcaron el primer asalto

El primer round mostró pronto el camino que Lucindo buscaba seguir. Un derribo le permitió establecerse arriba y comenzar a trabajar desde una posición favorable. Caliari presentó sangrado en la zona de una ceja, mientras su rival avanzaba desde la media guardia hasta la monta. La combinación de control y progresión posicional obligó a Nicolle a concentrarse en defender y encontrar una salida.

Caliari consiguió recuperar la posición de pie, pero el alivio duró poco: Lucindo volvió a derribarla y restableció su dominio. Ese regreso a la lona fue importante porque impidió que Nicolle aprovechara la separación para cambiar el ritmo del combate. Al terminar los primeros cinco minutos, Iasmin había sido la competidora más efectiva y había impuesto el terreno en el que quería luchar.

Caliari buscó una guillotina, pero Lucindo mantuvo el mando

En el segundo asalto, Caliari intentó una guillotina como una de sus respuestas ante la presión de Lucindo. La búsqueda de la sumisión no produjo el desenlace que necesitaba ni cambió de forma sostenida el desarrollo de la pelea. Iasmin volvió a llevar el combate al suelo, donde encontró nuevamente las condiciones para trabajar y reducir las opciones de su oponente.

El corte en la ceja continuó siendo visible, pero el problema deportivo para Caliari iba más allá del sangrado. Pasó buena parte del asalto respondiendo a las posiciones que imponía Lucindo, sin conseguir establecer una ofensiva prolongada. Iasmin mantuvo la iniciativa y convirtió el segundo round en una continuación del primero: derribos, presión desde arriba y pocas oportunidades para que Nicolle construyera una reacción.

Tres tarjetas de 30–27 premiaron el dominio de Lucindo

El tercer asalto mantuvo la misma tendencia. Caliari necesitaba una respuesta decisiva, pero volvió a encontrarse con una rival capaz de controlar dónde y cómo se desarrollaba el enfrentamiento. Según el seguimiento de la transmisión, Lucindo acumuló más de seis minutos de control durante la pelea, una cifra que acompañó el dominio observado en sus entradas y en su trabajo sobre la lona.

La finalización no llegó, pero tampoco fue necesaria para resolver el resultado a su favor. Los tres jueces coincidieron en otorgarle todos los asaltos: 30–27, 30–27 y 30–27. La unanimidad reflejó una pelea en la que Caliari tuvo dificultades para cambiar la dinámica, mientras Lucindo sostuvo un plan efectivo desde el inicio hasta la última campana.

El antecedente del pesaje: 120,5 libras y una sanción económica

El enfrentamiento había cambiado de condiciones antes de comenzar. Caliari registró 120,5 libras, es decir, 4,5 por encima de las 116 permitidas para una pelea de peso paja sin título en disputa. El duelo siguió adelante en peso pactado y Nicolle debió ceder el 30% de su bolsa a Lucindo por el incumplimiento.

Ese antecedente acompañó la apertura de UFC 333, pero dentro del octágono fue Lucindo quien estableció las diferencias. Sus derribos interrumpieron los intentos de Caliari de mantenerse de pie, sus avances posicionales le permitieron sostener la presión y su regularidad evitó que el combate cambiara de rumbo. La primera victoria de la cartelera quedó en manos de una peleadora que impuso su grappling durante los tres rounds.


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Iasmin LucindoNicolle Caliari.

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