Ribeiro corta cuatro derrotas seguidas con una guillotina y gana en 1:49
El brasileño llegaba con cuatro derrotas al hilo, 2,5 libras pasado de peso y dos semanas de aviso. Franco buscó el derribo, lo consiguió por primera vez en la UFC y ahí mismo perdió la pelea.
Brendson Ribeiro, nacido en Belém do Pará y catalogado por la propia UFC como peleador de pie, sometió a Felipe Franco con una guillotina a los 1:49 del primer asalto y cortó una racha de cuatro derrotas seguidas. Llegaba con dos semanas de aviso, dos libras y media por encima del peso y una cuota de +290 contra el -370 de su rival. Ganó en menos de dos minutos. El combate de peso semipesado se disputó en las preliminares del UFC Vegas 122, en el Meta APEX de Las Vegas.
La pelea terminó donde Franco quería llevarla. El de Salvador entró a buscar el derribo, lo consiguió, y ahí mismo perdió el combate: Ribeiro revirtió la posición, le enganchó el cuello y no lo soltó.
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El cruce de debilidades que duró 109 segundos
Las dos fichas anticipaban exactamente esto, aunque apuntaban al revés. Lo peor del juego de Ribeiro era la defensa de derribo: un 32 % en su carrera, es decir que dos de cada tres entradas rivales le funcionaban. Y lo peor del de Franco era el derribo mismo: un 0 % de efectividad en la UFC, ningún derribo conseguido hasta esta noche.
Franco metió el primero de su carrera en la promotora. Fue 1 de 2 y fue el último movimiento que hizo. El suelo que nunca había alcanzado se le convirtió en el lugar donde lo sometieron.
El resto de los números casi no existe: Ribeiro conectó 5 de 14 golpes significativos y Franco 1 de 4. Ningún knockdown, una reversión, un intento de sumisión y una sumisión. Nueve golpes conectados entre los dos en toda la pelea, que es lo que pasa cuando un combate se decide en el agarre y no en el intercambio.
Las dos semanas y la báscula
Ribeiro abrió la entrevista con una disculpa por no haber dado el peso. Se presentó 2,5 libras por encima del límite de semipesado y cedió el 20 % de su bolsa a Franco. Explicó que tomó la pelea con dos semanas de anticipación. Fue uno de los tres peleadores que falló la báscula ese viernes, junto a Ismael Bonfim y Ketlen Souza.
“Mi historia daría para un libro”
Le preguntaron cómo llegaba a este combate con tanta presión encima. Respondió que su pasado ha sido muy difícil y que su historia daría para un libro. Contó que perdió a dos tías en quince días y que su hermano lleva seis meses desaparecido. Son cosas que no aparecen en una ficha de estadísticas y que, según dijo, venía cargando mientras preparaba esta pelea en la mitad de tiempo del habitual.
Dijo que siempre es un placer estar ahí por su familia, y que esta noche era el hombre más feliz del mundo. Queda en 18-11. Franco, de 25 años y con diez de sus once victorias conseguidas antes del límite, cae a 11-3 y encaja su primera derrota desde marzo.