Conor McGregor anuncia su «pelea final» y desafía a Canelo en ventas
El irlandés aseguró que su próximo combate será el último y prometió impulsar su promoción para superar sus propias cifras. El mensaje llega después de una carrera marcada por títulos, récords comerciales y controversias.
Conor McGregor afirma que su próxima pelea será la última de su carrera.
Conor McGregor anunció en X que considera su próximo combate como el último de su carrera. El excampeón pluma y ligero de UFC acompañó la declaración con un desafío comercial a Saúl «Canelo» Álvarez y la promesa de superar sus propias marcas de ventas.
«Voy a intentar de verdad vender mi próxima pelea. Mi pelea final», escribió, en traducción del inglés. McGregor no identificó al adversario ni anunció una fecha o sede. Su publicación expresa una intención de despedida, pero no presenta un evento contratado con condiciones definidas. El irlandés también señaló que todavía tendría que esperar unos meses antes de regresar.
McGregor reta a Canelo y pone las ventas en el centro
McGregor abrió el mensaje preguntando cuántas visualizaciones, asistentes e ingresos de taquilla había generado la pelea de Canelo. Después aseguró que supera comercialmente a las demás figuras del deporte, incluso sugiriendo que podría hacerlo frente a varias juntas. No acompañó esa comparación con cifras. Su afirmación pertenece al terreno de la promoción: las visualizaciones, las compras de pago por evento y la recaudación en entradas son indicadores diferentes.
Conor también afirmó que su última presentación había coincidido con una semifinal del Mundial. Esa referencia no incluye una comparación verificable de audiencias. Su regreso más reciente ocurrió ante Max Holloway en UFC 329, en julio de 2026, y terminó por una lesión de rodilla en el primer asalto. El mensaje transmite su frustración por aquel desenlace, aunque no explica cómo avanzaría la preparación de la despedida.
Los récords que respaldan su peso comercial
McGregor sí tiene antecedentes extraordinarios en ventas. UFC 229, encabezado por su pelea contra Khabib Nurmagomedov en octubre de 2018, alcanzó una estimación de 2,4 millones de compras de PPV, cifra reconocida por Guinness como récord de la organización. Otro de sus grandes eventos, UFC 205, recaudó 17,7 millones de dólares en taquilla en noviembre de 2016, entonces una marca histórica para UFC y el Madison Square Garden. Esa última cifra debe presentarse como un récord de aquella época, no como el máximo actual.
McGregor llevó su capacidad de convocatoria al boxeo en 2017. Su enfrentamiento contra Floyd Mayweather vendió 4,3 millones de PPV en Norteamérica, según Showtime, y generó aproximadamente 55,4 millones de dólares en entradas. Fue un éxito comercial, aunque quedó por debajo de Mayweather contra Manny Pacquiao en compras norteamericanas. Las cifras pertenecen a los eventos y a sus protagonistas en conjunto; no permiten atribuir toda la recaudación exclusivamente al irlandés.
Dos cinturones simultáneos y un nocaut de 13 segundos
McGregor también construyó su nombre con resultados deportivos. En diciembre de 2015 noqueó a José Aldo en 13 segundos para conquistar el campeonato pluma indiscutido, la finalización más rápida de una pelea titular de UFC. En noviembre de 2016 venció a Eddie Alvarez y se convirtió en el primer peleador de la organización en sostener simultáneamente los cinturones de dos divisiones. Su trayectoria combina esos hitos con anuncios de retiro anteriores: ya había hablado de abandonar el deporte en 2016, 2019 y 2020, antes de volver a competir.
Las controversias que también marcaron su carrera
McGregor protagonizó en abril de 2018 el ataque a un autobús que transportaba peleadores durante la semana de UFC 223. Lanzó una carretilla metálica contra el vehículo y posteriormente se declaró culpable de alteración del orden público mediante un acuerdo judicial que incluyó servicio comunitario. Meses después, la pelea contra Nurmagomedov terminó con una trifulca entre integrantes de ambos equipos. McGregor recibió una suspensión de seis meses por su participación en aquel incidente.
McGregor también fue declarado responsable civilmente en noviembre de 2024 por la agresión sexual contra Nikita Hand, ocurrida en 2018. El jurado le ordenó pagar cerca de 250.000 euros en daños. Él negó la acusación y sostuvo que la relación había sido consentida. Su apelación fue rechazada en julio de 2025 y el Tribunal Supremo irlandés no autorizó un recurso posterior en diciembre. Fue una resolución civil, no una condena penal. Su nuevo mensaje sobre el retiro no identifica rival ni fecha para la que llama su última pelea.