Michael Morales ya tiene pelea para enero y apunta al título en junio
El ecuatoriano, invicto y tercero del mundo, confirmó a DQuiños EC que su próximo combate está pactado. Descartó a Ian Garry y a Carlos Prates como rivales, y aseguró que será su último paso antes de pelear por el cinturón.
Michael Morales volverá a pelear en enero. El ecuatoriano lo confirmó en rueda de prensa, en una fecha que todavía no aparece anunciada ni por la UFC ni en las bases de datos especializadas, que hasta hoy lo listan sin combate pactado.
Será el final de un año en blanco. Morales no ha subido al octágono en todo 2026. Su última pelea fue el 15 de noviembre de 2025, cuando venció a Sean Brady, hoy sexto del ranking. Desde entonces, nada: casi once meses de inactividad para el tercer clasificado del peso wélter, invicto en 19 peleas.
El propio Morales señaló que buscó pelear en diciembre y que esa fecha no se concretará.
Un rival que no es ninguno de los dos de arriba
Morales no dio el nombre de su oponente, pero sí descartó a los dos peleadores que lo preceden en el ranking: dijo que no es Carlos Prates ni Ian Machado Garry. Lo describió como un rival muy fuerte.
El descarte reduce mucho el abanico. Por debajo de Morales, el nombre de mayor peso es Jack Della Maddalena, cuarto del mundo y excampeón de la división, el perfil que encaja con una eliminatoria final. DQuiños EC ya había informado que ese cruce figuraba en los planes de la UFC.
Conviene subrayarlo: Morales no lo nombró. Es una deducción a partir de lo que descartó y de lo que ya se había reportado.
El cruce viene de atrás. Morales filtró sus conversaciones con Garry, en las que ambos habrían acordado medirse, y la rivalidad se reavivó públicamente en redes hace semanas.
El plan: junio
Morales fue explícito sobre lo que viene después. Dijo que esta es la última pelea antes de la disputa por el título y que se proyecta pelear por el cinturón en junio.
El campeón es Islam Makhachev, con récord de 29-1. Si Morales gana en enero y el calendario lo acompaña, el ecuatoriano llegaría a esa pelea con veinte victorias y ninguna derrota.
Sería la segunda vez que un ecuatoriano dispute un título mundial de la UFC.