Ocho años del Khabib–McGregor: la sumisión, el salto a la grada y todo lo que vino después
El 6 de octubre de 2018, Khabib sometió a McGregor en el UFC 229 y saltó la jaula. Vendió 2,4 millones de compras, un récord que ya nadie podrá romper. Ocho años después, uno se retiró invicto y el otro perdió en 69 segundos su regreso.
Hoy se cumplen ocho años de la noche más vista en la historia de las artes marciales mixtas. El 6 de octubre de 2018, en el T-Mobile Arena de Las Vegas, Khabib Nurmagomedov sometió a Conor McGregor en el cuarto asalto del UFC 229 y, apenas soltó la llave, saltó la jaula para ir sobre el rincón del irlandés. Lo que siguió fue una pelea campal que terminó de definir la rivalidad más rentable y más fea que ha tenido el deporte. El dato económico explica por qué nadie lo ha olvidado: el evento vendió alrededor de 2,4 millones de compras en pago por evento, un récord que nunca se superó.
Cómo se construyó el odio
El rencor no nació en la semana de la pelea. Venía de meses antes y de un episodio que dejó heridos:
Abril de 2018. Khabib encaró en un hotel a Artem Lobov, compañero de equipo de McGregor.
5 de abril de 2018, Brooklyn. McGregor viajó al media day del UFC 223 y lanzó un carro de carga contra un autobús que llevaba a Khabib. Los cristales hirieron a Michael Chiesa y a Ray Borg, que quedaron fuera de la cartelera.
McGregor fue detenido y procesado por ese ataque.
Octubre de 2018. La UFC armó la pelea igual y la vendió con esas imágenes.
En la conferencia de prensa previa, el irlandés llevó el asunto a un terreno del que nunca volvió: se burló de la religión del daguestaní, le ofreció whisky sabiendo que no bebe, metió a su padre en la discusión y llamó terrorista a su representante. Khabib casi no respondió. Dijo que hablaría adentro.
La pelea y los treinta segundos que la siguieron
Adentro no hubo discusión. Khabib lo derribó a voluntad, lo castigó contra la reja y lo sometió a los 3:03 del cuarto asalto. Fue la cuarta derrota de McGregor como profesional y la primera vez que alguien lo dominaba de principio a fin. Lo que vino después borró el deporte de la transmisión. Khabib saltó al público para buscar a Dillon Danis, del rincón irlandés, mientras dos de sus compañeros entraban a la jaula a golpear a McGregor. La comisión de Nevada terminó suspendiendo a Khabib nueve meses y multándolo con 500.000 dólares; a McGregor le puso seis meses y 50.000. La revancha que todo el mundo daba por hecha jamás se hizo.
Qué fue de cada uno
Khabib peleó dos veces más y se retiró invicto. En octubre de 2020, tras someter a Justin Gaethje en el UFC 254, anunció su retiro sobre el octágono: había perdido a su padre y entrenador, Abdulmanap, meses antes. Cerró 29-0, entró al Salón de la Fama de la UFC y se dedicó a entrenar. Su discípulo, Islam Makhachev, es hoy campeón.
McGregor no volvió a ganar una pelea completa. Venció a Donald Cerrone en 40 segundos en enero de 2020, perdió dos veces seguidas con Dustin Poirier y se fracturó la tibia en el UFC 264 de julio de 2021. Estuvo cinco años fuera. Regresó el 11 de julio de 2026, en el UFC 329, contra Max Holloway: duró 69 segundos. Se lesionó la rodilla derecha al lanzar una patada en salto y no pudo seguir. Es su tercera derrota consecutiva.
Fuera del octágono, un jurado civil de Dublín concluyó que McGregor violó a Nikita Hand en diciembre de 2018, dos meses después del UFC 229, y le ordenó pagar cerca de 250.000 euros. La Corte de Apelaciones rechazó su recurso en julio de 2025 y el Tribunal Supremo irlandés le negó una apelación posterior en diciembre de ese año.
Lo que cambió en la UFC
El récord del UFC 229 ya no se puede romper, y no por falta de estrellas. Desde enero de 2026, la UFC dejó de vender pago por evento en Estados Unidos: un acuerdo de 7.700 millones de dólares por siete años metió toda su programación dentro de una suscripción. Ya no hay compras que contar. Aquella noche de 2018 cerró una era sin que nadie lo supiera, igual que hoy se discute si los cinturones siguen significando lo mismo.