Gable Steveson rompe el silencio tras su KO en 12 segundos en UFC 331
Según Bloody Elbow, el medallista olímpico difundió un comunicado luego de su derrota relámpago ante Sean Sharaf. Es la primera reacción del propio peleador después de días en los que solo habían hablado otros.
Gable Steveson volvió a aparecer. Según Bloody Elbow, el campeón olímpico de lucha difundió un comunicado después de su derrota por nocaut ante Sean Sharaf en UFC 331, el primer pronunciamiento público del propio peleador desde esa noche.
“Este comunicado es para mi familia, mis amigos, mis seguidores y las personas que realmente me conocen y saben qué clase de hombre soy”, escribió Steveson. “Sé que hay personas que nunca me apoyarán, sin importar lo que diga o haga. Esa es su decisión. Pero me estoy dirigiendo a quienes me conocen no solo como atleta, sino también como esposo y padre de una hija pequeña.
“Antes y durante la semana de la pelea, mi oponente sacó a relucir un incidente de mis años universitarios”, continuó Steveson. “Creo que lo hizo para meterse en mi cabeza, pero también volvió a abrir un asunto que ya había sido tratado hace años.
“Quiero ser claro: no hice nada de lo que se me acusó. Nunca fui imputado por ningún delito y el caso finalmente fue desestimado por la Fiscalía. Las acusaciones no fueron ignoradas ni pasadas por alto. Fueron revisadas de manera exhaustiva y rigurosa, mientras yo cooperé plenamente con las autoridades, incluida una investigación independiente bajo el Título IX.
“No hubo cargos penales, no hubo condena y tampoco existió ninguna determinación de responsabilidad en mi contra. El caso fue cerrado y actualmente no existe ningún asunto legal pendiente que me involucre. Mi propio abogado realizó además una investigación independiente y declaró públicamente que, incluso si la ley hubiera cambiado, el resultado habría sido el mismo, algo que hoy habla por sí solo.
No es un detalle menor. Durante varios días, toda la conversación alrededor del caso se construyó con voces ajenas: analistas, excampeones y compañeros de la industria opinando sobre un peleador que no había dicho una palabra. La reacción del propio protagonista cambia el eje de la historia, aunque todavía sea una pieza incompleta.
El contexto es conocido: la caída en 12 segundos convirtió al medallista olímpico en uno de los grandes fiascos recientes de la promotora, tal como repasamos al analizar por qué su derrota es histórica en cifras. Steveson llegaba con el cartel de favorito absoluto y con toda la expectativa que carga un luchador de su pedigrí olímpico, y el combate se terminó antes de que el público terminara de acomodarse.
Lo que vino después fue una ola de cuestionamientos que no apuntó solo al resultado, sino al entorno. Figuras del deporte pusieron la lupa sobre quién debe conducir la carrera del estadounidense, en un debate que recogimos cuando varios peleadores apuntaron contra su esquina. Fueron opiniones públicas, no movimientos confirmados dentro del equipo.
A eso se sumó la polémica por la salida inmediata del octágono apenas terminó la pelea, un gesto que se leyó como falta de respeto hacia el rival. Esa discusión bajó de tono cuando Jon Jones asumió públicamente la responsabilidad por esa decisión, explicando en redes que fue él quien llevó al peleador al backstage. Con el comunicado de Steveson, ahora también está sobre la mesa la versión del principal involucrado.
Queda pendiente lo más importante: si Steveson anuncia planes concretos, si responde a los cuestionamientos sobre su equipo y si la UFC lo mantiene en su roster.