DQuiñosEC

Mundo MMA

Strickland firmó contrato largo con la UFC y ahora se niega a pelear por el pago

El campeón de peso medio escribió que no entrará al octágono hasta que su situación "se resuelva". Bloody Elbow reportó este 9 de octubre que Strickland firmó hace poco un nuevo acuerdo de largo plazo con la UFC, con cifras reportadas.

Jorge Valladarez ·

Sean Strickland
Imagen creada con inteligencia artificial

Sean Strickland anunció que no peleará ni firmará ningún papel hasta que su disputa salarial con la UFC quede resuelta. "No pelearé ni firmaré ningún contrato hasta que resuelva esto", escribió el campeón de peso medio en redes sociales, según recogió MMA Fighting este 9 de octubre. Agregó que espera resolverlo pronto y agradeció el apoyo recibido.

El mismo día, Bloody Elbow publicó un reporte que complica ese relato: Strickland firmó hace poco un nuevo acuerdo de largo plazo con la UFC, y el medio consigna cifras de pago. El contenido completo de ese reporte, incluidas las cantidades, no está disponible en el material con el que trabajamos, por lo que aquí no se reproducen montos. Ni Strickland ni la UFC se han pronunciado públicamente sobre los términos de ese documento.

La diferencia entre las dos cosas no es menor en términos prácticos. Un peleador que se queja de su bolsa y amenaza con cumplir su contrato para irse está, por definición, atado a un número de peleas pendientes. Un peleador que acaba de firmar un acuerdo de largo plazo tiene por delante más combates, no menos, y el margen para irse a otra promotora se aleja en el calendario, no se acerca.

Strickland llega a este pulso con dos victorias seguidas: finalizó a Anthony Hernández y luego venció a Khamzat Chimaev por decisión para recuperar el cinturón de 185 libras. La negociación trabada es por la primera defensa, frente a Nassourdine Imavov. No hay fecha anunciada para esa pelea, y mientras no la haya tampoco hay bolsa que cobrar: el ultimátum le cuesta a Strickland exactamente lo mismo que a la UFC mientras el calendario siga vacío.

El campeón también deslizó una salida lateral. "Pensando en subir a 205, terminar mi contrato y pelear con Jake Paul", escribió el miércoles. Esa ruta implica dejar el título de peso medio vacante y cumplir las peleas que le resten en semipesados antes de quedar libre, algo que un acuerdo largo recién firmado vuelve más lento.

El fondo del reclamo ya lo expuso él mismo cuando comparó su bolsa con los 30 millones de McGregor y habló de subir a 205. La cifra que sostiene su argumento es estructural: los peleadores de la UFC se reparten alrededor del 17 % de los ingresos de la empresa, mientras que en el boxeo la proporción ronda los dos tercios. Con esa relación, un peleador necesitaría casi cuatro veces el mismo evento en MMA para igualar lo que le dejaría un combate de boxeo de ingresos equivalentes.

Un día antes del ultimátum, Strickland ya había dicho en video que, si lo obligan a defender el título, peleará a media máquina y cobrará el cheque. Las dos posturas conviven mal: o no entra al octágono hasta resolver el pago, o entra y pelea en modo administrativo. La UFC no ha respondido públicamente a ninguna de las dos, y el combate con Imavov sigue sin fecha ni sede anunciadas.

¿Te sirvió? Pásala a tu grupo de MMA

Compartir

Sean StricklandNassourdine ImavovKhamzat ChimaevAnthony HernándezJake PaulConor McGregor

Sigue leyendo